Una de las lesiones que más afectan a los corredores son los desgarros musculares, los cuales pueden ser pequeños o grandes dependiendo de la ubicación y la causa que lo provocan.
Son mas frecuentes de lo que uno se imagina ya que en ocasiones un desgarre o tirón muscular son muy pequeños y que en realidad no provocan un gran dolor o limitan en exceso las articulaciones, llegando en ocasiones a confundirse con otros padecimientos.

El desgarro muscular es exactamente lo mismo a lo que la gente le denomina un “tiron”, el cual es provocado por una contracción forzada del musculo mientras se realiza una actividad deportiva.
Lo que se lastima con un desgarre muscular son las fibras que conforman el tejido muscular principalmente en sus fibras interiores, el cual se acompaña de ruptura parcial de varios vasos sanguíneos que van junto a la masa muscular.

CAUSAS:
- Se presenta secundario a una elongación o contracción de una masa muscular o de un grupo muscular. Siendo esta contracción con una fuerza que rebaza la capacidad del musculo en su elasticidad
- La mayoría de las personas consideran que solamente los desgarres musculares se provocan secundarios a movimientos o actividades súbitas, rápidas y repetitivas. Ejemplo; arrancones, correr en cuestas, etc.
- Y la realidad es que también se provocan los desgarres musculares durante actividades que provocan movimientos continuos y repetitivos sin necesidad de una gran tracción o contracción muscular, pero que si se realizan durante periodos muy prolongados de tiempo y también en superficies muy duras, ejemplo: la maratón y correr sobre asfalto.
- Viejas roturas fibrilares
- Cansancio Muscular; Cuando los músculos están muy cansados, una sesión de cuestas o un simple resbalón sobre el barro pueden ser el desencadenante de una distensión muscular.
- Mal calentamiento; sin el debido calentamiento que lo previene aunque no anula su ocurrencia. Por tanto es más posible que se produzca al principio de una actividad o práctica deportiva.

FACTORES DE RIESGO
- Sedentarismo: debilita la estructura conjuntiva del músculo.
- Desnutrición, debilita la capacidad contráctil de las fibras musculares (se adelgazan).
- Circulación arterial y venosa deficiente: incapacidad de aumento de irrigación ante la exigencia del ejercicio físico, lo cual fatiga al músculo por falta de oxígeno y por acumulación de ácido láctico.
- Ciertas enfermedades del metabolismo: por ejemplo, diabetes.

SINTOMAS
Etapa Aguda
Dolor repentino, agudo e intenso
Sensación de quemadura o de ruptura en el músculo.
Disminución de la movilidad, no lo podemos usar al 100% de su efectividad
Inflamación
Hematomas, no siempre presentes
Dureza del musculo lesionado

Etapa Crónica
En los casos leves, el único síntoma puede ser el dolor
Hematoma, En desgarres mas agresivos el hematoma continua debido a la hemorragia interna.
Dolor al mover el musculo, el cual puede ir de moderado a severo.
Incapacidad para realizar la actividad deportiva que lo provoco, por sensación de dureza de la masa muscular afectada.
DIAGNÓSTICO
Valoración clínica por el medico quien valorara la gravedad de la lesión.
Radiografías, para el diagnostico de desgarre no son necesarias, solo si se considera que pudiera existir otra lesión junto al desgarre, ejemplo; fractura ósea.
Ultrasonido, en ocasiones se llega a recomendar un estudio de ultrasonido de tejidos musculares si la evolución no es la adecuada o si se requiere saber el grado exacto del desgarre.
TRATAMIENTO
Etapa Aguda
Hielo, vendaje o compresión, reposo de la actividad deportiva y uso de antiinflamatorios (indicados por el medico).
Días después iniciar con un poco de estiramiento muscular MUY moderado, sin buscar la presencia de dolor.

Etapa Crónica
Fisioterapia; Ultrasonido y electroterapia son las dos técnicas más recomendadas para la recuperación de la fibra muscular.
Calor o frio local
Masaje de relajación

Programa de estiramiento
Descansar: la zona afectada debe estar en el máximo reposo posible, hasta el punto de que si es en una pierna, puede ser necesario el uso de muletas.
Elevación: mantener la zona lesionada elevada por encima del nivel de corazón el mayor tiempo posible.
Compresión: colocar una venda elástica en la zona afectada para evitar una mayor hinchazón.
PREVENCIÓN
Calentar los músculos antes de realizar una actividad
Hacer estiramientos suaves, haciendo hincapié en los músculos que mas sufren los tirones.
Masaje habitual.
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